Saturday, October 4, 2008

De nuevo el vértigo


No es la primera vez que te escribo, acaso será la tercera. Las veces anteriores no logro recordar qué decidí cuando pude reconocerte el rostro; indudablemente, INDUDABLEMENTE, tenía que tomar una decisión difícil, de las más jodidas, que resultan aquellas de decidir crecer o quedarse allí pasmado, como un parásito.

No hay manera de escapar de uno mismo, y hacerlo significaría una postración insoportable. Por esto la más de las amenazas es la amenaza calva, es decir, la consciencia. No esperes más, termina de hacerlo de una vez por todas.

Saturday, September 13, 2008

Una joya de párrafo de Galtung:


"Gran cuidado debería ejercitarse: la afirmación 'esto es un conflicto' puede volverse una profecía autocumplida o autoevasiva. A la gente se le dice que tienen un conflicto, entonces ellos empiezan a comportarse, a sentir y a actuar en correspondencia, viendo contradicciones donde no las hay. O la gente puede desarticularse, por ejemplo, temiendo las consecuencias de aceptar la diagnosis de un conflicto. Como resultado, la gente puede que nunca enfrente sus propios conflictos".

Wednesday, September 3, 2008

Vladimir Villegas es censurado y excluido de Canal i


Ayer tarde en la noche en el espacio de los Runrunes de Nelson Bocaranda se dijo que el programa CONTRAPES, de Idania Chirinos y Vladimir Villegas había salido del aire. Por tratarse de un espacio explícito de rumores me di el beneficio de la duda de creer la información, más no me aguanté y llamé al mismo Vladimir Villegas para confirmar la información .

El colega Villegas efectivamente confirmó la información, su programa con Idania Chirinos, llamado CONTRAPESO no será transmitido más por Canal i, planta televisora dirigida por la también periodista Mari Pili Hernández. Vladimir expresó "no es por Idania sino es por mi". Fue una llamada breve para expresar solidaridad con el periodista, conversación que terminó rápido con la promesa de reunirnos para conocer la situación a profundidad.

Al día siguiente Jesús Francesci declaró a El Universal que la salida del aire del espacio respondía a una reestructuración interna de Canal i y que CONTRAPESO volvería al aire en fecha próxima.  En esa misma nota Vladimir Villegas afirmó que no sabía de ningún plan para el regreso y que por el contrario sólo se le había informado de la salida del aire. En su opinión Villegas afirmó la rrestructuración era innecesaria pues el programa contaba con buenos números.  

Este evento me ha hecho reflexionar sobre el "daño" que sufren las posturas radicales de la revolución bolivariana, con el surgimiento del sectores y personas que aún identificándose mantienen una actitud crítica. Creo que es correcto promover y estimular un bolivarianismo más moderado sin con ello se garantiza una convivencia democrática para la resolución de los problemas de Venezuela. Las líneas duras del chavismo se están resintiendo y por lo tanto necesitan reafirmarse. La reconstrucción y desarrollo de un nuevo país debe incluir a los bolivarianos, una vez que se cumpla el ciclo del actual liderazgo.

Pero creo que más allá de Villegas, lo que realmente debilita las versiones radicales de la izquierda o de la derecha son las promesas de convivencia democrática que es posible ante la diversidad de visiones del mundo. La amistad y el afecto que permitieron crear y mantener el programa de Idania Chirinos y de Vladimir Villegas, estimuló la rareza de un espacio de opinión con la sifuciente cordialidad, confianza y seguridad para lograr in diálogo con importantes elementos de sinceridad, la más de las veces, entre personas de todos los lados.

Más que desánimo la historia breve de CONTRAPESO es un estímulo para impulsar más y nuevos espacios no sólo en los medios sino en la dinámica cotidiana de los sectores sociales. En cualquier lugar del país donde un revolucionario y un opositor pueden crear puentes, trabajar juntos para la resolución de los problemas, se cifra lo mejor de los venezolanos. Allí se insinúa el código genético de una Gran Venezuela, un punto de inicio para una mejor sociedad.

El punto que falta por abordar es lamentable: ver periodistas que botan periodistas por discriminación política. Será más difícil para Mari Pili Hernández argumentar la plena existencia de libertad de expresión en nuestro país, como lo hizo antes y después del cierre de RCTV en mayo-junio del 2007.

Libertad de expresión no quiere decir que ahorita yo pueda decir algo, sino que en el futuro el espacio donde me expreso sea preservado, no existan ni siquiera amenazas, donde no se pasen facturas con acciones retaliativas. Aquí a todos los venezolanos nos falta mucho que aprender en general.

Víctor Hugo Febres J.

Convivencia democrática para trascender los conflictos sociales y priorizar las acciones frente los problemas



Incluir al chavismo

El gran desafío actual de Venezuela es trascender la polarización. No aquella, la versión inmediata del asunto, aunque también esté implicada: del esfuerzo por reconstruir las relaciones, sanar las heridas y auspiciar un proceso de reconciliación.

El cuadro general de la cosa es más complicado. Se requiere de una identidad política trans - ideológica, articulada desde la diversidad que mejore las opciones actuales de "Chavismo" y "Antichavismo". Lo estéril de esta confrontación va llevando cada día más al entero convencimiento de que ninguna de estas dos identidades, va o puede a resolver los problemas de esta sociedad.

La esencia del desafío consiste en superar la polarización como modelo de organización social y político, como pauta de toma de decisiones, dinámica permanente destrucción de la convivencia democrática, clave de generación de símbolos y de sensibilidades. Aunque habría que definir como uno de los elementos de la estética de nuestra polarización venezolana, la insensibilidad.

Si realmente se hubieran aprendido las lecciones de este tiempo, no tendría lugar la estrechez política reciente, del secretario general de Acción Democrática, Ramos Allup, de negar toda posibilidad a articularse con algún posible candidato de PODEMOS, o con cualquier persona que haya sido chavista en el pasado inmediato. Al expresarse y practicarse esta pauta se está reproduciendo el esquema de polarización y se le están restando posibilidades de articulación a los factores políticos de este tiempo, autodenominados de oposición o bolivarianos.

La materia no es sencilla pues supone anteponerse a fobias y prejuicios, vivencias pasadas con fuertes impresiones emocionales. Recuerdo una reunión del desaparecido grupo "Los del Medio", donde se discutía con quien sí o con quién no reunirse. Una amiga periodista no disimulaba su repugnancia al plantearse la hipótesis de un encuentro con un acción democratista.

Mi posición fue que las alergias de este tipo no debería ser la lógica que determinara la decisión de sentarse o no con alguien. El principio debía ser el de sentarse con todos, incluso con los adecos, porque en un nivel de comprensión Venezuela es tanto eso, como lo es la identidad bolivariana. En términos más sencillos si toca reconstruir esta sociedad venezolana y eso supone el aporte de los adecos o de los chavistas, no hay que excluir, porque en como dicen en Amigos Invisibles "esto es lo que hay".

No basta preservar el espacio de la convivencia democrática si imposibilita los cambios que requiere la sociedad venezolana. Pretender que las cosas vuelvan o se mantengan como en el pasado significa ubicarse en el conservadurismo.

Desde la convivencia democrática se debe propiciar un fortalecimiento de los mecanismos para la resolución pacífica de conflictos y la atención de los problemas. Desde la convivencia democrática se deben priorizar acciones ante los problemas, más que proyectos, planes y promesas.

Gobernar desde el autogobierno de la sociedad civil, siendo esta la vanguardia que arrastre al resto de los sectores de la sociedad venezolana incluido el estado. Problemas como la inseguridad y la pobreza escapan de las manos de este y cualquier gobierno y de las posibilidades reales del presente Estado venezolano.

Víctor Hugo Febres J.

Thursday, May 15, 2008

ISMAEL RIVERA - LAS TUMBAS

Un condenado llegó a mediar en el infierno (Jails in Venezuela)



(Este trabajo fue publicado en la Revista Contrabando del mes de mayo de 2008. Esta es una versión del texto un poco más larga).

En corto, José Argenis Sánchez se hizo malandro a los 15 años, eliminó a todos sus enemigos del barrio. Cayó en prisión. Allí conoció a Dios. Luego se hizo pastor evangélico. Luego logró la paz entre las bandas de la cárcel de El Rodeo. No obstante el relato de Chargenis desafía las leyes de la violencia, curva el tiempo y el espacio, resquebraja los adjetivos, en su paso sereno de temible criminal a hacedor de paz, se hace cuento vivo que empieza, como muchos otros, con un encuentro fortuito

Víctor Hugo Febres Jaramillo.

Charjenis conoció por primera vez a Dios bajo el silbido de las balas 7 milímetros que expedían los fusiles FAL de la Guardia Nacional, y que se estrellaban en una pared a la altura de su cabeza, en desesperada carrera por la fuga. José Argenis Sánchez, su nombre verdadero, logró evadir el peligro tirándose por una ventana que daba a las zonas internas de reclusión del penal Los Flores de Catia, en el oeste de la ciudad de Caracas.

Era 27 de noviembre de 1992, los reclusos de Los Flores hacían un apuesta por levantarse y escapar a la calle, aprovechando que las fuerzas restantes del movimiento MBR 200 intentaban completar un golpe de estado para derrocar al entonces presidente de la República de Venezuela Carlos Andrés Pérez, frustrado el 4 de febrero de ese mismo año y que finalizó con rendición y captura del teniente coronel Hugo Rafael Chávez Frías.

A horas tempranas los presos conocían la situación política y militar del país y empezaban a alborotar: “¡Esto cambió, el poder cambió, vámonos para la calle! El jefe del régimen de los Flores les dijo entonces que si efectivamente había cambiado el poder, los iba a dejar salir libres. El efecto fue opuesto al esperado, antes de aplacar los ánimos éstos bulleron, “empezamos a romper candados como locos”, recuerda José Argenis Sánchez.

José Argenis no olvidará cómo en la corrida de una estampida de presos que salían por una puerta interna, un muchacho que iba delante de él disparó contra un vigilante en una garita, con el efecto de que la escopeta del guardia cayó hacia la zona de los reclusos. Los otros vigilantes se percataron de que el arma fue tomada por los amotinados y dejaron desiertos sus puestos de control.

No pasó mucho tiempo sin que llegaran contingentes de la Policía Metropolitana y de la Guardia Nacional con la tarea de arrasar con la situación. Es cuando los militares irrumpen por la puerta principal disparando con armas de guerra, que José Argenis corre y se lanza por una ventana que da a una zona anterior destinada a los prisioneros. Para salvarse se ocultó entre los cuerpos y la sangre de los muertos, al tiempo que los efectivos entraban y seguían disparando, unos presidiarios corrían gritando, otros cantaban el himno nacional.




Ecosistema penitenciario y amistades peligrosas

El penal de Los Flores recibía a todo el que llegaba con el siguiente slogan escrito en el patio central: “Bienvenido a la isla de la fantasía donde todas tus pesadillas se hacen realidad”. Era la primera vez que José Argenis entraba en prisión, a causa de un proceso legal que lo acusó de cuatro asesinatos y que terminaría por condenarlo a 25 años y cinco meses, al comprobar dos de ellos. A partir de allí empezó a contar una a una las veces que salvó la vida, donde a través de pagos de droga y joyas, fueron contratados sicarios por enemigos de la calle. Al paso de cada atentado, superando cada amenaza, fue como Argenis fue sintiendo la protección de una entidad superior, a la que luego de un tiempo terminó por reconocer como Dios.

Cuando finalmente lo encuentran en medio de los escombros del motín del 27 de noviembre de 1992, lo preparan para trasladarlo a San Juan de los Morros. Una condena puede transmitir la falsa idea de que los presos permanecen recluidos en un sólo lugar, pero al contrario, se producen migraciones internas dentro del sistema penitenciario, por múltiples causas, pero siendo las principales, que hay cárceles para pagar condena y otras para personas en proceso de ser acusadas.

El otro causante es que de ser muy conflictivo el comportamiento de algún procesado, los directores de las prisiones procurarán trasladarlo, si cuentan con la venia del director general de prisiones. En la historia de José Argenis, luego de los eventos en el penal de Los Flores, es castigao y pasado a la cárcel de San Juan de los Morros. Con el traslado es despojado de la seguridad que emanaba del territorio conocido. Llevado de un lado para otro, José Argenis conservaba dos certezas apretujadas en su abdomen: la existencia de un dios que lo protegía y la terca voluntad de abandonar el malandraje.

En San Juan de los Morros José Argenis conoce a los también llamados cristianos o evangélicos y en ese contacto se hace Pastor, un sobre nombre que además lo marcará por seguidores y conocidos. Su travesía no termina y lo pasan al retén de La Planta. Allí explota un nuevo motín y aunque José Argenis afirma que era pastor consagrado, estaba bastante rayao para que lo cambiaran a El Rodeo. Durante esta larga travesía, de un recluso que lucha desesperadamente por conservar su vida en 1992, José Argenis pasará a ser un pastor evangélico con la faena concienzuda de salvavidas de otros.

Al paso de los traslados del sistema penitenciario, los presos van construyendo un amplio repertorio de relaciones que pueden ser amistosas y solidarias, de acuerdo a la filiación de la banda de pertenencia que se va estableciendo en la cárcel. La banda es la creación final de esta dinámica para sobrevivir violentamente en la cárcel, por eso las identidades de las pandillas también comprenden un nutrido cúmulo de pleitos, cuentas pendientes y de enemigos.

Si de alguien sabe de geografía es un presidiario. Por ejemplo, si a un director de prisión se le ocurre firmar una orden para trasladar a un recluso, que forma parte de la pandilla X, a un pabellón en otro penal dominado por la pandilla Y, lo más seguro es que la Y devore a la X. Por eso un convicto sabe donde no deben meterlo, una información irrelevante para las políticas del Estado. Así le ocurrió a Hugo Ruiz, miembro de Liberados en Marcha, una asociación civil para la asistencia de ex presidiarios que actualmente encabeza José Argenis. Hugo fue llevado a El Rodeo por mala conducta, formando parte de Barrio Chino, 17 miembros de la banda fueron eliminados a causa de la mudanza.

Por lo tanto, traslados y estructura física de las prisiones confabulan por su parte contra la vida de los presos. En el caso de José Argenis, El Rodeo consistía, y así se mantiene, en una torre de cuatro pisos que desde arriba tiene forma de cruz. El segmento más corto de la cruz es el espacio por donde suben y bajan las escaleras. El resto de los tres espacios son pabellones para las celdas que son identificadas con las letras A, B y C para cada piso. Según José Argenis cada espacio contaba con una capacidad de 70 personas, pero se llegó a confinar 160 personas.

Anthony Cedeño, también compañero de José Argenis en Liberados en Marcha, cuenta que los 90`s fueron una de las épocas más violentas en El Rodeo, porque los presidiarios tornaron las letras de los pabellones en nombres de bandas: “En el piso 4 estábamos los cristianos y también estaban los Macacos, en el 3 estaba la Corte Negra, en el 2 estaba Barrio Chino, en el 1 estaba parte de Barrio Chino y otro que lo llamaban los Cazafantasmas”, así describe José Argenis geografía de la cárcel.

Además de la identidad de banda, la mejor carta de presentación del encarcelado es su prontuario, que puede ser ensanchado provechosamente en reclusión, acumulando asesinatos, estableciendo relaciones de poder, demostrando que la fuerza verdadera dentro de la prisión es su voluntad. Esta es la fama del hombre serio: “muchos cayeron en la cárcel sin nada, pero salían con casa, vehículos y mujeres”, así lo cuenta Hugo Ruiz, que pasó de ser cerebro de Barrio Chino a miembro de los cristianos.

En base a esta lógica, se establece casi una guerra permanente como la relación primordial entre los convictos, y en este sentido se genera una suerte de espíritu de cuerpo. Un presidiario recién salido, puede ser bien recibido en los barrios con quienes compartió en la prisión y tener reservado el puesto de cabecilla para las fechorías más importantes como asaltos a bancos.

A este repertorio de grupos se suma la del grupo de los cristianos, que para los desprovistos del padrinazgo de las bandas se convierte en un espacio de estratégico para el resguardo de la vida. José Argenis afirma que del flujo de personas que se suscriben al entorno evangélico dentro de la prisión, un 40% lo realiza por razones genuinamente espirituales.

Por la boca muere y vive el preso
La muerte era puntual con la hora del desayuno en el Rodeo. Los recién llegados que no tenían filiación a ninguna banda, estaban en una condición de vulnerabilidad, según José Argenis, pues a la hora de la primera comida del día, el nuevo podía escoger entre seguir pasando hambre o intentar bajar, dirigirse al comedor y morir. De volver con éxito, el suicida procuraría estirar su suerte para que el hambre tardara lo más posible en volver.

En estas condiciones, si por la comida muchos murieron, por la comida muchos se salvarían, pues los cristianos iniciaron, a la cabeza de José Argenis, una labor de legitimación entre los grupos, que sembraría condiciones inauditas para un pacto de no agresión entre bandas. En junio de 1995 la banda del Barrio Chino había pedido a los cristianos que les buscaran comida, pues sus miembros no podían ni bajar ni subir en el edificio. Una solicitud de este tipo podía costarle la vida al Pastor y a sus discípulos, pues más que un favor, el apoyo podía interpretarse por parte del resto de las bandas como una complicidad y aliarse en la cárcel es hacerse de amigos y de enemigos.

El grupo evangélico había decidido por vocación religiosa, asumir un rol mediador dentro de la cárcel y José Argenis, como religioso, aprendió a ser un buen equilibrista y dijo a Barrio Chino: “Si yo voy a buscar comida te voy a traer a ti, les voy a traer a los Macacos, les voy a traer a Corte Negra y les voy a traer a los otros”. “No podía tener excepción de personas – argumenta José Argenis - porque si le llevaba nada más a Barrio Chino entonces los Macacos iban a decir: ‘tu estás con ellos, ¿tu no eres cristiano? ’ Eso podía ser una debilidad”.

Debilidad implica para cualquier recluso, una angustia permanente, como algo a ser ocultado, debido a que en todo momento el presidiario es observado, no tanto por los guardias sino por los otros condenados. Es una tensión constante por encontrar el talón de Aquiles del susodicho, bien sea porque estabas hablando con este o con aquél o por cualquier cosa. Al final se vive en un estado de permanente paranoia y es poco lo que puede servir como salvoconducto: “El respeto tu tienes que ganártelo, porque en la prisión si tu demuestras debilidad, pierdes”, explica José Argenis.

Los cristianos de El Rodeo tuvieron que ganarse el respeto con sangre cuando en una ocasión, la banda del Barrio Chino sacó de su pabellón a un muchacho que había matado a unos líderes de la banda de los Macacos. Llamaban al joven Colmillo, su grupo no tenían donde meterlo y lo llevaron al pabellón 4-C que era donde estaba pastoreando José Argenis.

“Bueno usted imagínese lo que es matar al líder de una banda y que le caiga en las manos quien mató al líder de ellos (los Macacos), porque ellos veían la iglesia como algo débil. - cuenta Anthony Cedeño - Un día de visita, ellos buscaron meterse dentro de nuestra letra. Nosotros teníamos al muchacho ubicado atrás en la última habitación y todas las puertas las abrimos y pusimos unas atalayas en cada puerta. El pastor, mi persona y muchos hermanos nos pusimos en frente, pero los Macacos se metieron para dentro. Comenzaron a lanzarnos puñaladas y a saltar por encima de nosotros”.

“Hubo uno que llegó donde estaba el muchacho – continua Cedeño – y casi lo apuñalea. Llegó el pastor, se pegó detrás de él y lo agarró y lo sacó de una manera que yo no sé. Los Macacos retrocedieron y después los veías como hambrientos, estaban como molestos, ‘Pastor, usted va a ver’, finalmente se calmaron y se fueron. Colmillo quedó todo tembloroso, después el pastor ordenó: ‘no se quiten de las puertas’, y no nos quitamos hasta que las cerraron.”

Advenimiento de la paz
José Argenis hace lucir fácil la gestación de la paz entre las pandillas que gobernaron El Rodeo en sus días, porque la cuenta a partir de su fe. En frío, su narración arroja variados elementos que van conformando estratégicamente las condiciones para un pacto de no agresión y que seguramente despertaría envidias en más de un mediador frustrado del conflicto colombiano.

Empezando por la resemantización de los nombres de los convictos, cuya variedad hablaba de un zoológico metido en un penal: “En El Rodeo tu preguntabas cómo te llamas y este decía ‘Yo soy el Báquiro’. Eso parecía una selva porque también estaban el Zamuro, el Caimán, el Rabipelao… Por eso es que nosotros le preguntábamos ‘No, no, no, dime cuál es tu nombre real, - José Manuel’, entonces los llamábamos por su nombre.

El interés de los cristianos por calmar las cosas no era sólo un brote filantrópico, pues continuamente eran abofeteados por una realidad llamada interdependencia. Lo que le pasaba a una parte afectaba al resto: “Cuando las bandas mataban, - evoca José Argenis - la Guardia Nacional entraba con bombas lacrimógenas, dando plana y chopazo a diestra y siniestra, ellos no estaban viendo quiénes eran evangélicos y quiénes eran inconversos”.

Intentos infructuosos de conversaciones entre bandas para detener la violencia se habían sucedido sin éxito porque a menudo se rompían las palabras dadas, traiciones que se alimentaban por cuentas pendientes entre los presidiarios, revela José Argenis: “No es fácil para ti dar una palabra cuando de repente te han matado a un hermano en esa guerra. Tú eras jefe de banda y venir a decir ‘yo voy a respetar el acuerdo’, pero ¿quién conocía tu mente y tu corazón cuando estabas lleno de odio?”.

La espiral del ojo por ojo se habría perpetuado de no ser porque José Argenis y su grupo cayeron en cuenta de que quienes participaban en las conversaciones, eran emisarios y no los auténticos líderes, los verdaderos agentes decisores de las actividades de las bandas. “Te trasladabas a un piso, hablabas con uno, recogías su respuesta ‘no quiero problema, si vamos a hablar entonces que hablemos’, entonces íbamos al otro y al otro hasta que de verdad salieron y pudimos comprometer a los jefes de bandas de cada grupo. Hablaron y se estrecharon la mano como diciendo ‘bueno vamos a parar esto’ ”.

El convenio de no agresión se logró en tres conversaciones y Anthony Cedeño nos cuenta sobre la única y la más crítica materia tratada allí: “Se hablaba de un desplace, eso significa caminar libremente, poder agarrar y salir de tu letra. El pastor preguntaba ‘¿Nos vamos a poner más presos de lo que estamos?’ ”.

Vino a acontecer una especie de reacción en cadena, cuenta Anthony Cedeño: “Recuerdo en uno de estos parlamentos, que se llegó a un acuerdo donde sólo se pasaría libremente los días de visita, los miércoles y los domingos. Pero como los presos se sintieron que pudieron aprovechar el espacio, se levantaron contra las autoridades diciendo ‘¡Queremos que dejen las puertas abiertas todos los días, ya no tenemos problemas con éste, no queremos estar más presos!’. Las puertas empezaron a durar abiertas las 24 horas”.

La paz no acabó por completo, brotaban resquicios de violencia, los líderes de pandilla al afiliarse al grupo evangélico hicieron que la banda se desactivara como unidad organizativa, fuente de agresiones, pues habían servido para amplificar las rencillas personales. No obstante, los medios para resolver las culebras o disputas remanentes fueron menos cruentos: “Si alguno había matado a un familiar en la calle, los duelistas llegaban y se entraban a chuzo (arma blanca), no era que se caían a tiros sino que se cuadraban hasta que se cortara el primero y así se paraba la pelea.”



La duda ante la violencia
El otro cambio que hizo duradera la paz, fue gracias al mismo relato de vida de José Argenis y otros que como Hugo y Anthony, decidieron romper con el apego a la violencia y así lograron convencer a los cabecillas para que también se hicieran conversos a la fe evangélica.

El poder de su testimonio se funda en los años infames de José Argenis como criminal precoz, por la compra de un revólver a los quince años. “Yo estaba parado en una esquina por mi casa, había una banda de mayores de edad, un chamo cogió su pistola y me la quiso vaciar en la rodilla… pero se le quedó trabada y yo salí corriendo. Fue cuando compré un revolver por 1500 Bs. y se me malogró la vida – confiesa José Argenis –. Un día me topé con el chamo que me quiso disparar, estaba drogado, le pregunté ‘¿No me reconoces?’ Le metí un tiro en la barriga y murió. Luego me entero que era hijo de un petejota. Caigo preso. Me llevan a una celda que tienen en la PTJ y al papá le dan un chance para caerme a golpes. Cuando me ve dice ‘¡Por qué te dejaste agarrar, ya te tenía cazao! ’ ”.

Con este peso a cuestas José Argenis, se acercaba como pastor a los líderes para predicar el verbo vivo de su experiencia: “Nosotros les predicábamos la palabra, pero la palabra iba con hechos, o sea, mi cambio. Ellos decían ‘lo conocí, era un asesino, era un jefe de banda, ahora sus enemigos son sus amigos’ ”. Era cuando la duda entraba en las mentes de los cabecillas: “¡Si ese hombre le dio un tiro en la barriga a aquél, le agarraron tantos puntos, lo puso a hacer pupú en bolsa, y ahora ése hombre no le hace daño! Tiene que haber algo…” cuenta José Argenis.

Uno tras otro los jefes fueron cediendo ante la persuasión del pastor, engrosando las filas de los conversos, nombres como Jason Castillo, Clay Matute Pupilo, Salserín que es Orlando Gallardo, Franklin Rojas y Gilbert Luna se incorporaron. A este paso la comunidad evangélica fue creciendo febrilmente, de ser primero 200, pasaron a 600 y continuó luego del pacto de paz, casi toda la torre se hizo cristiana: “La iglesia llegó a tener 900 personas, en El Rodeo llegó a haber un solo revolver y estaba dañado” afirma José Argenis.

Físicos cuánticos y reclusos
Si alguien conoce de la relatividad del tiempo, sus ensanchamientos y encogimientos, son los físicos cuánticos y los presidiarios. Hoy en día, José Argenis como hombre semi libre, pues goza del beneficio de presentaciones regulares ante el juzgado, hace vida en comunidad y en la pequeña escala de la cotidianidad participa de la asociación civil Liberados en Marcha, que en el barrio El Milagro de Guatire, ha levantado un centro de recepción para ex convictos, con el fin de rescatarlos de la indigencia.

Con la colaboración del Observatorio de Prisiones, Acción Solidaria y del Municipio Chacao, Liberados en Marcha finalizó en diciembre la construcción del centro de atención, que para la fecha ha recuperado a 35 personas. Los martes, jueves y domingos el grupo hace visitas a las prisiones de El Recreo I y II, continuando con la vocación de atender a la población penitenciaria. Comúnmente José Argenis entre las oraciones de la mañana y la tarde, pasa el día atendiendo las necesidades del barrio por celular. No deja pasar ningún un aventón a Caracas para retomar diligencias inconclusas y lidiar con una terca burocracia que se empeña en dejar para la semana entrante los pagos de donaciones pendientes. Semanalmente, el pastor por una mano se va aferrando al teléfono y a las mínimas posibilidades que cualquier contacto personal puede ofrecer para la continuidad de su proyecto, y por la otra mano se sujeta a las condiciones precarias de una existencia sustentada en la fe. Más de uno habrá recibido su llamada: “Dios te bendiga, no te pierdas, no te olvides de nosotros”.

Sunday, December 9, 2007

Revolution

"If by the mere force of numbers a majority should deprive a minoritu of any clarly constitutional right, it might,in a moral point of view, justify revolution" Abraham Lincoln

Tuesday, November 27, 2007

Un arrebato a Umberto Eco



(A falta de decir algo inteligente, ideal es quedarse callado, o mejor, citar a alguien que dijo o escribió algo inteligente)
(Me es complejo ponerme a producir un texto propio con tanto movimiento interno y externo en los actuales momentos. Por eso arrebato a Umberto Eco sus ideas sobre fascismo)


El fascismo eterno
o
Ur Fascismo

El fascismo fue, sin lugar a dudas, una dictadura, pero no era cabalmente totalitario, no tanto por su tibieza, como por la debilidad filosófica de su ideología. Al contrario de lo que se puede pensar, el fascismo italiano no tenía una filosofía propia: tenía sólo una retórica. La prioridad histórica no me parece una razón suficiente para explicar por qué la palabra «fascismo» se convirtió en una sinécdoque, en una denominación pars pro toto para movimientos totalitarios diferentes. No vale decir que el fascismo contenía en sí todos los elementos de los totalitarismos sucesivos, digamos que «en estado quintaesencial». Al contrario, el fascismo no poseía ninguna quintaesencia, y ni tan siquiera una sola esencia. El fascismo era un totalitarismo fuzzy. No era una ideología monolítica, sino, más bien, un collage de diferentes ideas políticas y filosóficas, una colmena de contradicciones.

El término fascismo se adapta a todo porque es posible eliminar de un régimen fascista uno o más aspectos, y siempre podremos reconocerlo como fascista. A pesar de esta confusión, considero que es posible indicar una lista de características típicas de lo que me gustaría denominar Ur-Fascismo, o fascismo eterno. Tales características no pueden quedar encuadradas en un sistema; muchas se contradicen mutuamente, y son típicas de otras formas de despotismo o fanatismo, pero basta con que una de ellas esté presente para hacer coagular una nebulosa fascista.

1. Culto de la tradición, de los saberes arcaicos, de la revelación recibida en el alba de la historia humana encomendada a los jeroglíficos egipcios, a las runas de los celtas, a los textos sagrados, aún desconocidos, de algunas religiones asiáticas. Cultura sincrética, que debe tolerar todas las contradicciones. Es suficiente mirar la cartilla de cualquier movimiento fascista para encontrar a los principales pensadores tradicionalistas. La gnosis nazi se alimentaba de elementos tradicionalistas, sincretistas, ocultos. La fuente teórica más importante de la nueva derecha italiana, Julius Evola, mezclaba el Grial con los Protocolos de los Ancianos de Sión, la alquimia con el Sacro Imperio Romano. Si curiosean ustedes en los estantes que en las librerías americanas llevan la indicación New Age, encontrarán incluso a San Agustín, el cual, por lo que me parece, no era fascista. Pero el hecho mismo de juntar a San Agustín con Stonehenge, esto es un síntoma de Ur-Fascismo.

2. Rechazo del modernismo. La Ilustración, la edad de la Razón, se ven como el principio de la depravación moderna. En este sentido, el Ur-Fascismo puede definirse como irracionalismo.

3. Culto de la acción por la acción. Pensar es una forma de castración. Por eso la cultura es sospechosa en la medida en que se la identifica con actitudes críticas.

4. Rechazo del pensamiento crítico. El espíritu crítico opera distinciones, y distinguir es señal de modernidad. Para el Ur-Fascismo, el desacuerdo es traición.

5. Miedo a la diferencia. El primer llamamiento de un movimiento fascista, o prematuramente fascista, es contra los intrusos. El Ur-Fascismo es, pues, racista por definición.

6. Llamamiento a las clases medias frustradas. En nuestra época el fascismo encontrará su público en esta nueva mayoría.

7. Nacionalismo y xenofobia. Obsesión por el complot.

8. Envidia y miedo al "enemigo".

9. Principio de guerra permanente, antipacifismo.

10. Elitismo, desprecio por los débiles.

11. Heroismo, culto a la muerte.

12. Transferencia de la voluntad de poder a cuestiones sexuales. Machismo, odio al sexo no conformista. Transferencia del sexo al juego de las armas, donde las armas representan la virilidad.

13. Populismo cualitativo, oposición a los podridos gobiernos parlamentarios. Cada vez que un político arroja dudas sobre la legitimidad del parlamento porque no representa ya la voz del pueblo, podemos percibir olor de Ur-Fascismo.

14. Neolengua. Todos los textos escolares nazis o fascistas se basaban en un léxico pobre y en una sintaxis elemental, con la finalidad de limitar los instrumentos para el razonamiento complejo y crítico. Pero debemos estar preparados para identificar otras formas de neolengua, incluso cuando adoptan la forma inocente de un popular reality-show.

Wednesday, October 17, 2007

La Reforma del Miedo

(Creo que es adecuado al medio blog el comentario breve. De hecho, ha sido un texto corto el que ha recibido comentario alguno en este espacio. Por lo tanto trataré de hacerme habilidoso en el texto breve para Internet)

Abstención: No me atrevería a afirmarlo pero sí a sospecharlo, creo que si Chávez no le está pagando a Hermann Escarrá, este último por lo bajito está beneficiando bastante al primero. ¿Por qué? Bien porque el efecto final de la oposición radical es desmovilizante. Escarrá, Ledezma y Pérez dicen: "¡Hay que impedir el referendo!", pero no de dicen a la gente cómo, ni cuándo, ni dónde, sencillamente arrojan al opositor huérfano a la intemperie y desconcierto totales, pensando que habrán de conformarse con un mensaje entre líneas de miradas nerviosas y de reojo a los militares en los cuarteles. Todavía no se ha visto que la violencia telepática o metafísica tumbe gobiernos, no hay susttutos para la política ni siquiera los reales del petróleo.
La acción mínima para un opositor es la de votar. La onda y la partícula son a la nergía y a la materia, lo que es el voto a la superación histórica de la fase personalista de la revolución bolivariana.
Un revolucionario crítico, en cambio tiene dos opciones, la de votar en contra o la de abstenerse, pero defitinitivamente es mejor la primera.
Votar, hermano, amigo y panita, es lo mínimo por hacer para encontrar alguna fisura al futuro.
El terreno político real que pisa el agregado que conforma la oposición diversa no es el dilema de votar y no votar. La oposición en el estado actual sólo puede hacer una cosa: construir.
Así que la expresión del momento sería: "¿Además de votar qué?"

Tuesday, October 2, 2007

Insurrección (Fragmento)

...
Me siento hoy como un halcon
herido por las flechas de la incertidumbre.
Me corto el pelo una y otra vez.
Me quiero defender.
Dame mi alma y dejame en paz.
Quiero intentar no volver a caer.
Pequeñas tretas para continuar en la brecha.
Me siento hoy como un halcón
llamado a las filas de la insurrección.

Manuel García & Quimi Portet
EL último de la fila

Tuesday, September 11, 2007

Ensayo sobre la honestidad intelectual

1. Los hombres tienen ideas

2. Los hombres expresan ideas

3. Los hombres expresan ideas propias que no lo son

4. Las ideas, una vez expresadas y sometidas a la presión del público, se convierten en objetos artificiales carentes de una relación real con su origen. Los hombres las perfilan con ingenio capaz de hacerles mortales. Con el tiempo, descubren que pueden ser utilizadas como armas. No lo piensan ni un instante. Y disparan

5. Los hombres utilizan las ideas como armas, y con este gesto se alejan de ellas para siempre

6. La honestidad Intelectual es un oxímoron

"En otra vida, seremos honestos. Seremos capaces de callar."

Prof. Mondrian Kilroy

Wednesday, June 20, 2007

Wednesday, May 30, 2007

De Foucault, de Radio Rochela, de la Soberanía Infame y de Venezuela



A continuación copio un extracto del libro Los Anormales de Michael Foucault. En próximas entregas descubriré el vínculo entre su escrito y nuestra realidad. Si el lector es constante podrá encontrar las respuestas por sí solo.

"El terror ubuesco, la soberanía grotesca o, en otros términos más austeros, la maximización de los efectos de poder a partir de la descalificación a partir de la descalificación de quien los produce: esto, creo, no es un accidente en la historia del poder, no es una avería de la mecánica. (...) El poder político, al menos en ciertas sociedades y, en todo caso, en la nuestra, puede darse y se dio, efectivamente, la posibilidad de hacer transmitir sus efectos, mucho más, de encontrar el origen de sus efectos, en un lugar que es manifiesta, explícita, voluntariamente descalificado por lo odioso, lo infame o lo ridículo. Después de todo, esa mecánica grotesca del poder, o ese engranaje de lo grotesco en la mecánica del poder, es muy antiguo en las estructuras, en el funcionamiento político de nuestras sociedades. Hay ejemplos patentes en la historia romana, esencialmente en la del Imperio, en que esta descalificación casi teatral del punto de origen, del punto de encuentro de todos los efectos de poder en la persona del emperador, fue precisamente una manera, si no exactamente de gobernar, sí al menos de dominar; la descalificación que hace que quien es el poseedor de las majestas, de ese plus de poder con respecto a cualquier poder existente, sea al mismo tiempo, en su persona, en su personaje, en su realidad física, en su ropa, su gesto, su cuerpo, su sexualidad, su manera de ser, un personaje infame, grotesco, ridículo. De Nerón a Heliogábalo, el funcionamiento, el engranaje del poder grotesco, de la soberanía infame, se puso perpetuamente en acción en el funcionamiento del Imperio Romano.

El grotesco es uno de los procedimientos esenciales de la soberanía arbitraria. Pero como sabrán, también es un procedimiento inherente a la burocracia aplicada. El hecho de que la maquinaria administrativa, con sus efectos de poder insoslayables, pase por el funcionario mediocre, unútil, imbécil, pelicular, ridiculo, raído, pobre, impotente, todo eso, fue uno de los rasgos esenciales de las burocracias occidentales desde el siglo XIX. EL grotesco administrativo no fue simplemente la especie de percepción visionaria de la administración que pudieron tener Balzac, Dostoievski, Courteline o Kafka. Es en efecto una posibilidad que se atribuyó realmente a la burocracia. "Ubú rechoncho de cuero" pertenece al funcionamiento de la administración moderna, como corresponde al funcionamiento del poder imperial en Roma estar en manos de un histrión loco. Y lo que digo del Imperio ROmano, lo que digo de la burocracia moderna. podría decirse de muchas otras formas mecánicas de poder, en el nazismo o el facismo. El grotesco de alguien como Mussolini estaba absolutamente inscripto en la mecánica del poder. Éste se atribuía la imagen de tener su origen en alguien que estaba teatralmente "disfrazado", modelado como un payaso, como un bufón.

Me parece que desde la soberanía infame hasta la autoridad ridícula, están todos los grados de lo que podría llamarse la indignidad del poder(...) los etnólogos (...) señalaron con claridad el fenómeno por el cual aquel a quien se da un poder es ridiculizado o puesto en la abyección, o bien mostrado bajo una luz desfavorable, a través de cierto número de ritos y ceremonias. ¿Se trata, en las sociedades arcaicas o primitivas, de un ritual para limitar los efectos del poder? Tal vez.

Pero yo diría que, si realmente reencontramos esos rituales en nuestras sociedades, tienen una función muy distinta. AL mostrar explícitamente el poder como abyecto, infame, ubuesco o simplemente ridículo, no se trata, creo, de limitar sus efectos y descoronar mágicamente a quien recibe la corona.

Me parece que, al contrario, se trata de manifestar de manera patente la inevitabilidad del poder, la imposibilidad de eludirlo, que puede funcionar precisamente en todo su rigor y en el límite externo de su racionalidad violenta, aun cuando esté en manos de alguien que resulta efectivamente descalificado.

Ese problema de la infamia de la soberanía, del soberano descalificado, es después de todo el problema de Shakespeare; toda la serie de tragedia de los reyes plantea precisamente ese problema, sin que nunca, me parece, se haya teorizado la infamia del soberano.

Pero, una vez más, en nuestra sociedad, desde Nerón (que acaso sea la primera gran figura iniciadora del soberano infame) hasta el hombrecito de manos temblorosas que, en el fondo de su búnker, coronado por cuarenta millones de muertos, no exigía sino dos cosas: que todo lo que había encima de él fuera destruido y le llevaran tortas de chocolate hasta reventar, tenemos todo un enorme funcionamiento del soberano infame."

FOUCAULT, M (2000). Los anormales. México D.F.: Fondo de Cultura Económica. págs. 25-27.

* UBUESCO: El adjetivo "ubuesco" se introdujo en 1922, a partir de la obra de A. Jarry, Ubu Roi, París, 1896. (...) Dícese de lo que, por su carácter grotesco, absurdo o caricaturesco, recuerda al personaje de Ubu.

Monday, May 28, 2007

Llamado de conciencia a los periodistas


Los periodistas juegan un rol importante en momentos donde la sociedad venezolana se cuestiona por un lado, y defiende por el otro derechos fundamentales. Hacemos un reconocimiento a los continuos llamados a la manifestación pacífica que se realiza tanto en los canales privados y estatales, de radio y televisión, y en boca principalmente de los comunicadores sociales.

Sin embargo en momentos como el actual, llamados a la manifestación pacífica no son suficiente para garantizar un uso responsable de las herramientas del periodismo. Hacemos un llamado de conciencia para que se desista en las prácticas que discriminan, polarizan, estigmatizan, descalifican, consideran como inferiores, ignorantes o alienados, a los sectores sociales que son adversos a la identidad política del periodista que ejerce.

También hacemos un llamado para que no se utilicen las informaciones de manera manipulada para enfatizar aspectos negativos de los grupos en protesta o en movilización social, que son contrarios a la identidad política del periodista que ejerce. Los periodistas por la Ley de Ejercicio del Periodismo y por el Código de Ética del Periodista están obligados a no discriminar a la hora de hacer ejercicio de su profesión, cuando un periodista además trabaja en un medio estatal, es además un funcionario público, y por ende está doblemente imposibilitado para segregar a cualquier persona o grupo social.

El manejo de la información con intenciones, prácticas y efectos discriminatorios son responsabilidad de los periodistas que incurren en estas desviaciones y por ende ellos no pueden atribuirlas o justificarlas por una causa superior o por orden de jefes y supervisores. Queremos evidenciar que existe un ámbito de responsabilidad individual y colectiva

Por último hacemos un llamado a procesar cuidadosamente los rumores, los reporteros en esta coyuntura deben chequear con distintas fuentes las informaciones que puedan ser alarmantes y corroborar su autenticidad.


Fírmalo y pásalo

Víctor Hugo Febres J.
Laura C. Weffer C.

Wednesday, May 16, 2007

Hija, no me pidas que te reconozca


O

Libertad de expresión, hija bastarda

De unos meses para acá, desde que fue anunciado el cierre de RCTV, se ha venido acumulando un sentimiento de paternidad irresponsable, de mi parte hacia la libertad de expresión. Recuerdo cómo sutilmente comenzó todo, estaba convencido de que podría convencer a un amigo en que la vanguardia en la lucha por una mejor comunicación estaría en preservar este año, la a veces ocurrente, y en otras ocasiones, la infeliz diferencia que representa RCTV. Lo que recibí en respuesta fue exactamente esto: "¿Y tú, en una marcha, te vas a parar a al lado de Marcel Granier y Miguel Ángel Rodríguez?, ¿y vas a decir "no cierren nuestros medios"?

En ese momento mi colega periodista me contagió una risita que más bien era un amago de mueca y percibí algo raro con el tema de RCTV. No supe que responderle al compañero pero sí tenía las ganas, sin embargo por no tener la habilidad necesaria para salir al paso, esa fue la gota inicial del sentimiento de culpa como padre irresponsable.

Por supuesto pasaron los meses y ha pasado mucha agua debajo del puente, elementos inesperados han surgido en otras conversaciones, también han ocurrido cosas que ahora mientan como públicas y notorias (carta de Rhona Ottolina, por ejemplo). Pero de manera frecuente, en todo espacio de intercambio siempre ha emergido un obstáculo que impide a una u otra persona defender de manera más fluida la accidentada diversidad que se cristaliza en RCTV. O alguien tiene una culebra personal con Marcel Granier, o de repente salta el crítico más exigente de televisión que hay en nosotros. Cuando eso ha pasado más sospecho y más descubro la capacidad de autoengaño del venezolano.


Defender a Marcel Granier da alergia y grima, y naturalmente él se ha encargado en gran parte en que la confrontación RCTV - gobierno se de como un duelo entre Sábata viene a matar y el Jinete pálido. ¿Pero cómo explicar que si queremos construir una democracia, empresarios como Granier son, (Dios mío, perdóname por lo que voy a decir) contrapesos autoritarios en un sistema que tiende a un autoritarismo mayor desde el Estado? Marcel es necesario para la democracia en este momento, tanto como lo es que Hugo cumpla su ciclo político en la presidencia de la República. Estas son las joyitas de tipos de líderes que nos gastamos pero que a falta de los líderes que no conocemos aún y que viven en el anonimato, no nos queda otra.

Le pido al atento lector que se percate de que a pesar del extenso párrafo que me acabo de lanzar, he perdido la oportunidad de defender la libertad de expresión. Tal vez haya defendido la bizarra diversidad de Granier, pero no me he metido en el tema, siempre se me escapa, y me atrevería a decir, que se nos escapa.

El argumento de la mala televisión es el que más risa me da, porque generalmente es el más visceral pero el que inconscientemente es el más peligroso. Primero que todo, la televisión de buena calidad no se decreta. Los marxistas lo deberían saber bien, si hay condiciones históricas y sociales para una revolución, hay o no hay condiciones históricas, estructurales, educativas y sociales para una BBC. En los últimos años en que cualquier gesto comunicativo se ha implementado como la descarga de munición, es evidente que la incipiente TVES seguramente termine siendo más de lo mismo.

Lamentablemente la democracia no atiende y no nos garantiza la calidad cada uno de sus componentes, podemos tener malos gerentes de TV y peores políticos en la asamblea. La democracia no nos permite eliminar a los malos ni mediocres políticos, algo de lo que el gobierno y la oposición saben aprovechar mucho, y esto resulta que me lleva al mismo tema de la diversidad. La mediocridad es un matiz necesario para la diversidad y la democracia, tanto como los derechos de la mujer. !Defiendo fervientemente el derecho a ser mediocre sin perjudicar la libertad del otro! Por favor, no seamos hipócritas ni nos ahoguemos en la doble moral, una vez más: el gobierno y la oposición saben aprovechar muy bien esto de la mediocridad, en eso han sido tremendamente exitosos.

Erradicar lo malo y lo mediocre me trae una imagen a la cabeza que me cuesta sacar, y es la idea de la superioridad racial de los nazis y del fascismo frente a los minusválidos, los que no alcanzaban el estándar de la "normalidad". Quizá el pequeño crítico de TV o cine sea pues la fachada más inocente de un acto reflejo fascista y peligroso. No podemos evaluar la gravedad del momento de la no renovación de la concesión a RCTV, con la frivolidad de un columnista que hace crítica de cine. Si usted se siente enfermo y tiene tanta rabia que desearía otros tipos de programas, lo invito a producirlos.


Fíjese atento lector que una vez más me he desviado y no he abordado en grueso el tema de la libertad de expresión y eso es parte de mi reflexión final. Creo que cada desvío sin retorno al tema de la libertad de expresión, es una manera misma de minusvalorarla y despreciarla. Es como esas hijas naturales que uno veía en el ciclo de oro del cine mexicano, que eran una vergüenza permanente para la familia y era a la vez su secreto mejor guardado.

Entonces creo que todos, cada uno de los venezolanos, hemos aniquilado de poquito a poquito y debilitado la libertad de expresión. Cuando mi critica a la calidad lo que hace es trivializar el tema, cuando Marcel Granier desde el 2007 no ha atenuado su liderazgo y el perjuicio que cierne sobre RCTV, para tripularla en un vuelo kamikaze final, cuando el gobierno tiene la ingenua ilusión de estar excluyendo para siempre a Granier, pero no se da cuenta de la puerta que deja abierta para los marceles del futuro. Porque además creo que más que la boina, el gobierno se está atornillando el logo de RCTV en la frente (efecto "cada 11 tiene su 13").

Pero creo además que todos la terminamos de lapidar cuando no dejamos que el otro hable porque pensamos que puede tener la razón o debilitar nuestros argumentos, cuando subestimamos lo que pueda decir el otro, o como hace Andrés Izarra que se concentra en descalificar a Andrés Cañizalez, pero ni pío de los temas que este último menciona. No le pares Cañizalez seguramente Izarra se disculpe más adelante en una reunión en privado.

La libertad de expresión se debilita cuando los periodistas permanecen inermes y no se organizan lo suficiente para fortalecerse y en cambio se mantienen paralizados, o agobiados o hartos. Cuando sabemos el efecto dominó que tendrá la salida de RCTV y la autocensura que va a generar en los propietarios y en los periodistas. Contamos además con el nefasto precedente de Cisneros que de extremo conspirador pasó a extremo albacea del gobierno, con la baja en el trayecto de los espacios de opinión de Venevisión.

Pero más le fallamos a la libertad de expresión cuando nos vemos acorralados ante todo este panorama, y la única salida desesperada es ir a una marcha porque es lo "único" que se puede hacer. Se ha desperdiciado demasiado tiempo y un intento fallido por preservarla se suma a otro, a otro y a otro, porque sabemos que esto también nos lo vamos a tener que tragar, bailar o fajar, la metáfora que usted lector decida escoger.

Otra idea simple me llega a la cabeza después de tanto enredo y es que quizá la libertad de expresión es algo que no sabemos para qué sirve. Un trasto viejo heredado, del cual perdimos el manual o no nos interesó conservarlo. Como los músculos del cuerpo y el cerebro, lo que no se utiliza se atrofia y creo que con la libertad de expresión nos va a pasar.
Seguimos negando a la carajita, a la especie de hija natural en que se ha convertido, una relación vergonzosa porque las condiciones en que se encuentra son evidencia del gen autoritario, perejimenista y del gendarme necesario, que tenemos todos por dentro.

Sunday, February 18, 2007

Un civil desde la línea del frente

"Cada momento era una mezcla de las situaciones posibles combinadas con las imposibles", así Arturo Pérez Reverte expresa un momento perceptivo de uno de sus principales personajes en su libro, El pintor de batallas. Esta cita también estaría cerca de describir el estado mental de la guerra y es en eso, en que las tendencias hegemónicas de nuestros tiempos, han convertido la vida civil, la más común y la más vulgar, en el soporte ideal para una de las euforias más arcaicas y seductoras de nuestra psique: el delirio del guerrero.

Es así como en este momento me encuentro escribiendo desde la línea del frente, de no sé que batalla, de no sé qué conflicto. Pero he sido colocado aquí, sin ningún tipo de procedimiento explícito de reclusión y sin ningún tipo de adiestramiento. De un día para otro el lugar donde yo estoy, donde tu estás se transforma en la trinchera de un campo de batalla, y mi figura como la tuya resulta amenazante como agresor potencial.

La comprensión del fatum que deparan las estructuras en las cuales se encuentran, cuadriculadas y determinadas nuestras vidas, es el camino teórico para realizar el siguiente hallazgo: con la elección más inocua de algún tipo de vida, has escogido, cualquiera que sea, sabiéndolo o no, un lado en una guerra; o peor, más de un lado en más de una guerra.

Esta es la lógica macabra de las guerras que han aprendido de la narrativa vanguardia de nuestros tiempos en guerras, que resulta el terrorismo. A partir de su incursión en el mundo contemporáneo, el conflicto bélico ha alcanzado su nivel de mayor desarrollo como lenguaje, la estrategia bélica subsumida en el quehacer simbólico, ha convertido cualquier elemento de la realidad en un objetivo militar, o susceptible de serlo.

De acuerdo a la sintaxis y los sentidos elaorados, que consigan entretejer las mentes que reproducen el juego, mi lugar o su lugar de trabajo, por ejemplo, pueden ser el próximo paso a ser tomado en la lucha.

De esta lógica - la guerra trascendida como lenguaje para componer y recomponer nuestra realidad - las corrientes hegemónicas no han permanecido indiferentes, sino que han adaptado y desarrollado el recurso. De esta manera es cómo la vida civil cada vez más está cobrando un valor simbólico, inmerso en el conflicto.